China y sus bebés en pelotas: ¿solución ambiental?

Dependiendo de la ciudad en la que vivamos, caminar por las calles puede significar ver árboles o edificios, casas o rascacielos, tiendas o plazas, personas caminando para ir al trabajo o ejercitándose, carros o bicicletas andar libremente, niños jugando en el parque y ¿niños defecando en la calle? Sí, aunque suene un poco raro para los occidentales, en Pequín puedes caminar y tropezarte con la escena de un pequeño agachado con la ayuda de su representante y disponerse a hacer sus necesidades fisiológicas por las calles.

Desde hace siglos muchos bebés chinos usan los tradicionales “kai dang ku”, unos curiosos pantalones abiertos en la parte del trasero. Para la cultura china, estas prendas permiten a los pequeños aprender más rápidamente la rutina de ir al baño y cuáles son los lugares permitidos para hacerlo. Algunos de sus defensores alegan además que estos pantalones abiertos permiten el desarrollo al aire libre de los órganos sexuales de los niños, ya que quedan libres de presión o calor. Para el caso de los varones, sería incluso más beneficioso ya que sus testículos no estarían expuestos al calor y podría aumentar su fertilidad en edades adultas.

¿Será que los chinos tuvieron la solución todo este tiempo y no sabíamos?

Los bebés contaminan, ¡y mucho!
Un bebé no es sólo un bebé, es mucho más: toallitas húmedas, cremas, tetero, chupón, babero, cuna, coche, silla del carro, ¡y muchos, muchos pañales! Un bebé con menos de un mes de nacido puede usar de 8 a 10 pañales por día, disminuyendo hasta 4 o 5 pañales diarios cuando alcanza los 4 meses de edad. Si ese mismo bebé tarda alrededor de dos años o más en dejar los pañales desechables y comenzar a ir al baño como estamos acostumbrados, es una cantidad considerable de basura que él solito ha generado todo este tiempo. Es un hecho, los pañales desechables son uno de los grandes retos para la sociedad actual que desea ser menos contaminante y más sostenible.

En el caso de China, cuya población ya está rozando los 1.500 millones, no hace falta ser un genio para darse cuenta que son toneladas y toneladas de pañales desechables que se generan cada año y perjudican el ambiente. Se estima que son utilizados unos 20.000 millones de pañales desechables por año, es decir unos 3.5 millones de toneladas de basura sólo en este país. ¿Cuánta basura generan entonces los pañales desechables anualmente alrededor del mundo? Muchísima, más de la que el planeta puede manejar.

Sí, luego de ver estas cifras le devolvemos el saludo a los pantalones agujereados y hasta pudiéramos sonreírles un poco. Pero la verdad, creo que no estamos preparados. ¿Cuántas veces vamos por la calle y alguien tira basura por la ventana de su carro? ¿O estamos caminando y aquel que va enfrente está lanzando desperdicios al piso aunque hay una papelera a pocos pasos? Lamentablemente, no hay un compromiso ciudadano en muchos países para que podamos aplicar estas ideas que implican mayor responsabilidad. Ni siquiera en China que lleva siglos implementando esta costumbre han logrado la fórmula para evitar posos de orine o heces en las calles. Además, este tipo de pantalones en lugares públicos no pareciera proteger la intimidad del bebé, y sus órganos sexuales podrían entrar en contacto con gérmenes y generar infecciones.

Pero como la idea no es perder el optimismo y debemos abrir nuestras mentes para evolucionar, creo que aquellos que somos un poco más conscientes de la cantidad de desecho que generamos y queremos hacer lo posible para evitar la catástrofe ambiental que se avecina, podemos aplicarlo en nuestra cotidianidad. Cuando nuestros hijos estén en nuestra casa o en casa de familiares probemos colocarles pantalones de este estilo, siempre atentos a recoger los desechos para evitar no sólo malos olores sino bacterias y enfermedades. Estoy segura que muchos pequeños se sentirán más cómodos con esta frescura ocasional, y aunque no sean miles de toneladas que ahorremos, el planeta seguro agradecerá este gesto.


Por @NatachaAramayo
Lo digital es cultura. Todos tenemos un sello que mostrar.
@SelloCultural

Sello Cultural 2021. Todos los derechos reservados.