Una semana después de mi cumpleaños número 30 apareció un bulto bajo mi mandíbula. Ovalado, indoloro, incómodo. Llevaba ya tres años fuera de Venezuela, buscándole forma a una nueva vida, cuando llegó el diagnóstico: cáncer. Coño. ¿Y ahora?

Un melanoma que los doctores no habían detectado hizo metástasis en mis ganglios y en el hígado.

Cáncer. Y la palabra me cayó encima con el peso de todos los miedos. Cáncer. En un país que no era el mío y a miles de kilómetros de mi mamá. Coño. Cáncer. ¿Y ahora? Y en mi mayor angustia sentí el calor de los muchos brazos que desde ese día me sostienen. Mis amigos y mi familia han agitado al mundo para hacerme entender que no estoy sola. Aquí tienes tu ejército amarillo, dijeron.

Debía comenzar cuanto antes los ciclos de inmunoterapia, un tratamiento costoso y que puede extenderse por más de un año. Entonces había que empezar a reunir el dinero pronto. Porque una nieta de mi abuela no se rinde. Coño.

Cáncer. Pa' lante. Volví a armar las dos maletas con las que había salido de mi país. Si he de atravesar este puente que sea con los míos, me dije. Y lanzamos una campaña en #GoFundMe para recaudar los fondos que necesitaba para sanar.

Más de 360 personas han donado hasta ahora desde sus distintas formas. Creo que nunca había entendido el inmenso poder que tiene el amor. Y gracias a ellos, este viernes 15 de mayo me colocan la dosis que completa la primera fase. Luego, debo comenzar una segunda etapa tan costosa como la anterior, con más estudios y pinchazos que duelen pero curan.

Cáncer. Es un camino largo, no hay descansos; pero tampoco he sentido que me falten las fuerzas. Tengo demasiadas ganas de sanar, aún me queda mucho mar y unas cuantas cervezas por compartir.

Si al leer esta historia quieres ayudarme a llegar a la meta, te dejo el link de mi campaña en el perfil de esta cuenta. Puedes compartir o donar. ¡Gracias!

#TodosConMima es la campaña de GoFundMe por la salud de la periodista venezolana María Angelina (Mima) Castillo Borgo.



Conoce su historia:

Esta campaña es para nuestra hija, hermana, amiga y periodista venezolana María Angelina Castillo Borgo.

Su familia y amigos la conocen como Mima, el sobrenombre que le dio su hermano Pedro cuando eran pequeños. Para mí, que soy su mamá, es mi muñequita linda. ¿Conocen ese bolero de María Grever que dice "Muñequita linda/ de cabellos de oro/ de dientes de perla / labios de rubí / Dime si me quieres / como yo te adoro"? Esa canción se la cantaba cuando era un bebé y la iba a arropar para dormir. Hoy necesita que la arropemos con nuestro amor y solidaridad.

Hace casi tres años tuvo que tomar la difícil decisión de partir de Venezuela y migró a Ecuador por un mejor futuro. No solo tuvo que enfrentar las dificultades propias de ser una emigrante, sino que en los últimos meses comenzó a librar una batalla que no pretende perder. A finales de 2019 se sometió a una operación por la inflamación de varios ganglios ubicados en su cuello; luego de análisis patológicos, resonancias magnéticas y exámenes radioactivos, en febrero de este año escuchó su diagnóstico: un Melanoma (cáncer de piel) que no fue detectado a tiempo hizo metástasis en su sistema linfático y afectó también una pequeña parte del hígado.


Tras un gran esfuerzo, entre sus familiares logramos cubrir la primera fase de evaluaciones. Pero para detener el crecimiento de las células malignas y comenzar a eliminarlas, Mima debe someterse lo más pronto posible a nuevos estudios, controles y, sobre todo, un largo tratamiento de inmunoterapia de dos fases. Durante la primera, ella debe recibir cuatro (04) sesiones de dos fármacos muy costosos. Cada sesión incluye:

-Tres (03) ampollas de Ipilimumab de 50 mg. c/u.
-Dos (02) ampollas de Nivolumab de 40 mg. c/u.

La segunda fase implica utilizar las mismas ampollas en menor cantidad pero con más frecuencia: cada quince (15) días por un periodo de tiempo que se puede extender por más de un año. Aunado a eso, también es necesario cubrir los gastos médicos y distintos exámenes en paralelo que determinarán la evolución del tratamiento. Uno de ellos es el PET-SCAN , cuyo costo supera la cantidad de $1.500.

Desde Venezuela, nos resulta imposible lograr cubrir los costos de su tratamiento a causa de la ya conocida crisis económica y de salud que atraviesa el país. Por está razón, recurrimos a este medio para conseguir toda la ayuda que podamos encontrar.

Mima es una mujer invaluable. No solo como hermana e hija, sino como ser humano. Su empeño por dar a conocer la cultura desde el periodismo, no solamente refleja su calidad profesional sino su sensibilidad: quien se preocupa por la cultura de un país (sea en Venezuela o en Ecuador) se ocupa por cultivar el espíritu de la sociedad a la que pertenece, como lo ha demostrado en su paso por las redacciones de importantes medios de comunicación de la región, como El Nacional, Tal Cual y El Estímulo, en Caracas; y el diario El Comercio y el Teatro Sánchez Aguilar, en Guayaquil.

Contamos con tu aporte para ayudar a Mima a superar la enfermedad, pero necesitamos de todo el apoyo posible. Con una pequeña ayuda de sus amigos nos convertiremos en ese submarino amarillo que derrotará a la bestia.


Para colaborar entra aquí bit.ly/TodosConMima

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