Crónicas para entender cómo se volteó la realidad venezolana
En No me verán arrodillado, editado por Editorial Dahbar, Lizandro Samuel congrega varias historias insólitas sobre la nueva normalidad que se instauró desde 2014
Fue una cadena de acontecimientos, y de reacciones a esos acontecimientos, lo que produjo algunos de los rasgos más notables de la Venezuela de hoy. El que un cuarto de la población se haya marchado. El que no quede ya nada de la muy perfectible democracia que aceptó que el chavismo compitiera contra ella en los 90. El que los venezolanos vivan con dos monedas, media familia afuera y un solo gran miedo en el cuerpo, todos los días, al Estado.
Esa Venezuela adquirió su forma actual, montándose sobre innumerables precedentes, entre 2014 y 2020. Entre el derrumbe del petroestado y la consolidación autoritaria, junto con la dolarización, que acompañaron a la pandemia y a los apagones. En esos años se produjeron la mayoría de las violaciones a derechos humanos que hoy se investigan y que han producido sanciones internacionales. En esos años conocimos la hiperinflación, la escasez, la migración masiva y la emergencia humanitaria compleja.
Son esos los años que refleja, desde cerca, Lizandro Samuel en el conjunto de crónicas reunidas en el libro No me verás arrodillado, publicado por Editorial Dahbar. Ahí están las protestas de 2014 y 2017, pero también los eventos en la frontera en 2019, el apagón nacional, el regreso de los retornados en la pandemia: la nueva normalidad, que no deja de cambiar, de ser extraña.
Justamente por lo extraña que es, Lizandro Samuel usa la crónica para juntar el rigor del periodismo verdadero y la flexibilidad formal de la narrativa. Este joven autor caraqueño observa las luchas cotidianas, las nuevas formas de violencia y hasta los tropiezos de la Vinotinto para hacernos ver los muchos modos en que cambiaron nuestras vidas.
Lizandro Samuel es escritor, editor, profesor de narrativa, productor creativo, entrenador y analista de fútbol. Sus crónicas han sido publicadas en numerosas revistas en Venezuela y el exterior y varios libros colectivos. Es autor del volumen de perfiles El triunfo de los coyotes. Trabaja como codirector de Círculo Amarillo Producciones. Fue editor en jefe de Foro Vinotinto y de Revista OJO.

