La despedida de una leyenda


Antonio Díaz se retiró en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, aplazados un año por la pandemia y sin espectadores.

Por Luza Medina González

Me desperté a las 3:00 am por la segunda dosis de la vacuna Moderna. Creo que tenía fiebre y para no perder el sueño me coloqué una banda fría en la frente. A las 7:00 am me tomé la temperatura y estaba lista para ir al Nippon Budokan. Un día importante para la historia deportiva venezolana. 

Caminé desde la estación Kudanshita hasta el Nippon Budokan. Allí esperé un pase especial para acceder al recinto. Me midieron la temperatura y pasé por el punto de seguridad sin mayor complicación.

El Nippon Budokan iba a ser testigo de las últimas katas de Antonio Díaz, el venezolano, dueño de un record guiness, dos campeonatos mundiales, 16 títulos panamericanos y el cariño de todo un país orgulloso por su disciplina y entrega.

El Nippon Budokan es un espacio sagrado. Fue construido en 1963. Un lugar para promocionar las artes marciales, las disciplinas japonesas que ayudan, entre otros beneficios, a unificar la mente, la técnica y el cuerpo; desarrollar carácter; y a cultivar un comportamiento respetuoso y cortés, según leo en el lugar.

El encuentro. Camino al área de fotografía encontré -sin pensarlo- el área de ensayo para los atletas antes de comenzar su participación en el evento olímpico. Antonio Díaz caminaba con un cubreboca negro y la buena vibra que lo caracteriza. Hablamos. Lo felicité porque estar en Japón, en unos Juegos Olímpicos difíciles, ya era un gran logro. Sabía que lo iba hacer genial. Y lo hizo.

Ganbatene (Vamos por el triunfo)”, le dije en japonés para despedirme. “Ganbarimas (así lo haré)”, me respondió Díaz antes de entrar a su hora de práctica. 

La ronda clasificatoria del Pool B comenzó puntual a las 10:30 am. El karate es de las nuevas disciplinas que Japón ayudó a incorporar a los Juegos Olímpicos Tokio 2020, en 2021. Lamentablemente será la primera vez y la última, por ahora, que los karatecas podrán vivir la experiencia olímpica.

El primero en pisar el tatami fue el italiano Busato Mattia con la kata Gojushiho Dai. De tercer lugar lo hizo Antonio Díaz con la kata Nipaipo. Logró 25.74 y se mantuvo de primero en el Pool B por unos minutos.

 
En su segunda kata, suparinpei, logró 26.40 para un score de 26.07. Con esta demostración logró clasificar y disputar la medalla de bronce con el estadounidense Ariel Torres.


“Vamos Antonio”, grité en múltiples ocasiones durante su participación. Intenté transmitir la emoción de un país que no podía apoyarlo en persona. 

La leyenda

Antonio Díaz realizó su última kata en Japón, el lugar de origen del Karate, se arriesgó con un Chatanyara Kushanku, evaluado con un puntaje de 26.34. Solo faltaron 48 centésimas más para lograr una despedida de película de Hollywood. Pero la vida no siempre es como la soñamos.

“No podía existir un mejor evento, una mejor oportunidad para hacer este último kata. Lamentablemente no se pude lograr la medalla, pero disfruté todo el torneo”, dijo Antonio Díaz al finalizar.

Satisfecho, sin deudas se retira una leyenda.

Gracias, sensei. 
Otsukaresamadesu (Gracias por el trabajo duro)



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